problemas de no dormir

Esta confirmado, no dormir bien acelera el envejecimiento de la piel

No dormir bien avejenta la piel, o eso indica unos estudios efectuados con este fin. La relevancia de dormir suficiente a fin de que la piel, y todo el organismo pueda recobrarse y regenerarse es famosa desde hace unos años. Una investigación clínica efectuada con 60 mujeres es el primero en probar a nivel científico que una deficiente calidad del sueño acelera los signos de envejecimiento y desgasta la capacidad de la piel para arreglarse a lo largo de la noche.

El estudio prueba que las personas que tienen un sueño de mala calidad muestran más signos de envejecimiento de la piel y una restauración más lenta de las distintas agresiones externas, como la perturbación de la función barrera de la piel o bien la radiación ultravioleta (UV). No dormir lo suficiente se ha transformado en una epidemia mundial.

problemas de no dormir

Las personas que no duermen bien también tienen una peor percepción de su piel y aspecto del semblante. Al tiempo que la carencia de sueño crónica se ha vinculado a problemas de salud como la obesidad, la diabetes, el cáncer o la inmunodeficiencia, sus efectos en el funcionamiento de la piel habían sido ignorados hasta el momento.

El estudio es el primero en probar de forma concluyente que un sueño deficiente está relacionado con una peor salud de la piel y acelera el envejecimiento de la misma. Las mujeres con un sueño de mala calidad muestran signos prematuros de envejecimiento de la piel y una reducción de la capacidad para recobrarse tras la exposición solar.

ADN

Como sabemos, la piel ejercita de barrera en frente de las agresiones externas como las toxinas ambientales y el daño del ADN inducido por el sol. El equipo de investigación deseaba determinar si el funcionamiento y el aspecto de la piel también se ven perjudicados por la calidad del sueño, que es esencial para el desarrollo y renovación de los sistemas inmunes y fisiológicos del cuerpo.

El estudio se efectuó con 60 mujeres pre-menopáusicas entre 30 y 49 años, divididas en dos conjuntos, las que tenían un sueño de calidad y las que no dormían lo suficiente. La clasificación se hizo basándonos en la duración media de sueño y el Índice de la calidad del sueño de Pittsburgh, un cálculo estándar de la calidad del sueño basado en un cuestionario.

El estudio incluyó una evaluación visual de la piel y diferentes pruebas de estímulo de la piel no invasivas como la exposición a la luz UV y la perturbación de la barrera de la piel. De manera adicional, las participantes completaron un registro diario sobre el sueño a lo largo de una semana para cuantificar la duración del mismo.

Más arrugas y manchas

Los estudiosos hallaron diferencias significativas entre aquéllas que tenían una buena y una mala calidad del sueño. Usando un sistema de puntuación del envejecimiento de la piel reconocido (llamado Scinexa). Las que no dormían suficiente mostraban más signos de envejecimiento intrínseco en la piel incluyendo finas líneas, pigmentación irregular y minoración de la elasticidad. En este sistema de medida, una mayor puntuación significa un aspecto más avejentado.

La puntuación media en las mujeres que tenían un sueño de calidad era 22 frente al 44 del otro conjunto. No se hallaron diferencias significativas en signos de envejecimiento extrínseco, que se atribuyen primordialmente a la exposición solar, como las arrugas marcadas y los lunares por las quemaduras de sol.

Restauración

no dormir envejece la piel

Además de esto, las mujeres que dormían bastante se recobraban de forma más eficaz de las agresiones a la piel. La restauración de la quemadura por el sol era más lenta en las mujeres que no dormían bien, observándose que el eritema (quemadura y enrojecimiento) se sostenía en un nivel más alto a lo largo de 72 horas, señalando conque la inflamación se ha solucionado de forma menos eficaz.

El test de Pérdida de Agua transepidérmica se usó para determinar la capacidad de la piel para marchar como una barrera eficaz contra la pérdida de agua. Al medir 72 horas tras aplicar la técnica de perturbación de la barrera (“tape- stripping”), se verificó que la restauración de las mujeres que tenían una buena calidad de sueño era un 30% mayor frente al otro conjunto (14% contra 6%) probando que reparan el daño considerablemente más veloz.

Otro resultado esencial fue comprobar que las que no dormían bien eran significativamente más propensas a tener un índice de masa anatómico mayor. Por servirnos de un ejemplo, el 23% de las mujeres que tenían un reposo conveniente eran obesas frente al 44% de las que no lo tenían. De manera adicional, y como era de aguardar, la percepción de su aspecto era mejor en el que dormían bien (puntuación en autoevaluación de 21 en frente de 18).

Conclusión

Esta investigación prueba por vez primera que un sueño de mala calidad acelera los signos de envejecimiento de la piel y desgasta la capacidad natural de la piel de arreglar a lo largo de la noche. Estas conexiones entre el sueño y el envejecimiento de la piel, ahora avaladas por sólidos datos científicos, van a tener un profundo efecto en nuestra forma de estudiar la piel y sus funciones.

Estos descubrimientos nos dejan conducir nuestra investigación científica cara las necesidades reales de nuestras consumidoras que desean ver y sentir lo mejor posible. En definitiva, está comprobado que no dormir bien avejenta la piel.

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